domingo, 14 de agosto de 2011

SU PEQUEÑA COLEGIALA

Yo lo sabía, lo sabía desde aquella mañana que lo vi
El estaba con sus amigos y sus motos, cuando se quito el casco de la cabeza le vi
¡Dios mio lo que sentí!
Sus ojos tan negros como el azabache y oscuros como la noche
Su tez curtida y morena y su pelo tan oscuro como la noche
Un anillo colgaba alegremente de su oreja y entonces supe que no me costaría mucho amarle
El se giro cuando uno de sus amigos grito su nombre ¡Bendito nombre!
Por las noches seria mi ultima palabra y por las mañanas mi primer suspiro seria para el
En muy pocos días mis libros y cuadernos se llenarían de su nombre y mi corazón de sueños y fantasía
Cada tarde cuando salia de clase iba al parque donde sabia que el estaba
y lo observaba desde una esquina temerosa de que me viera y me tomara por una cría,
la cría que soy pero capaz de guardar todo el amor del mundo
Y cuando sonreía ¡dios mio! lo que sentía, creía morirme de gusto
Echaba la cabeza hacia atrás y adquiría un gesto de niño revoltoso
Un día, sentada en el parque, el estaba allí frente a sus amigos,
dio la ultima calada al cigarrillo, arranco la moto y se fue.
Yo le seguía con la mirada y de pronto apareció un 1200 rojo que salio de la calle prohibida.
Yo grite y entonces aquel horrible ruido de cristales rotos
Salí corriendo hacia el, las lágrimas me nublaban los ojos
Tenia medio cuerpo debajo del coche, estaba boca abajo con la cabeza ladeada y el cuerpo destrozado.
El conductor salio del coche diciendo una y otra vez que lo sentía.
Me puse de rodillas y apoye su cabeza en mis piernas,
le quedaba un suspiro de vida
Me miro, sus ojos reflejaban tranquilidad aunque su rostro se crispaba de dolor.
Del borde de sus labios un riachuelo de sangre caia y se ocultaba bajo la camisa
Solo dijo una frase:
''Tú, mi pequeña colegiala''

Y dejó de existir.

Estaba demasiado destrozada para llorar
Le cerre sus ojos negros para siempre y me levante
Cuando me di la vuelta, vi a sus amigos alrededor quietos viendo el cuerpo sin vida de....
Yo empece a caminar lenta y torpemente.
Vi su moto a pocos metros tirada y destrozada y como un susurro oí

''Es la chica de la que estaba enamorado''

Eché a correr y cuando mis entrañas parecian que iban a explotar del esfuerzo, me paré eleve mi vista hacia el cielo y grité.
Mi voz desgarro el aire y subio mas alla de las estrellas hasta donde el estaba y entonces supe que yo era....

''Su pequeña colegiala''



sábado, 6 de agosto de 2011

Bienvenidos


Se fue demasiado pronto, o se fue simplemente. Cuando miramos al cielo nos gusta pensar que miran por nosotros. A menudo nos acordamos de ellos. Por la mañana, por la noche, mirando las estrellas. Una fecha, una canción, un lugar, un olor. En memoria de los que nos dejaron.